Página 8 - Antioquia es un Caramelo

a característica principal del Suroeste antio-
queño se centra en el cultivo del café y en la
tradición cultural heredada del arriero paisa,
pero, para fortuna de esa región y del departamento, sus
tierras huelen también a otros cultivos, sus climas son de
variadas temperaturas y las actividades culturales y so-
ciales son de diferentes matices, dependiendo de la zona
donde se produzcan.
Algunos de sus 23 municipios se ubican cerca de Mede-
llín, como Amagá, Venecia y Santa Bárbara, que distan
pocomás de una hora de recorrido por tierra. La tradición
de estos 6.733 km² ha sido la agricultura, pero el fácil y
rápido acceso desde Medellín ha generado otras activi-
dades económicas.
El gozar de paisajes naturales de notable belleza con
predominancia de las montañas andinas y el tránsito del
río Cauca entre ellas ha motivado el fortalecimiento del
turismo, con una oferta amplia de zonas de descanso y
esparcimiento, infraestructura hotelera y espacios aptos
para la práctica de deportes extremos y de aventura. Esa
suma de fortalezas ha permitido que la presencia de visi-
tantes y turistas de Antioquia y otras zonas de Colombia
sea ya un acto cotidiano.
La región del Suroeste antioqueño es hija de la llamada
Colonización antioqueña’, la misma que en el siglo XIX
partió de otras regiones como el Oriente y el Valle de
Aburrá, y se extendió hasta el Eje Cafetero y el norte del
Valle del Cauca y del Tolima. Esos colonizadores buscaron
nuevas tierras para trabajar, a su paso abrieron caminos,
fundaron pueblos y extendieron su cultura a nuevos te-
rritorios; de allí que el típico sentir paisa se viva en su es-
plendor en casi el 100% de este territorio.
El paisa, históricamente, ha sido rezandero y creyente,
por eso en cada pueblo se levanta una iglesia que vigila
su parque principal. Muchas de estas edificaciones son
joyas de la arquitectura colombiana, como La Inmaculada
Concepción, de Jardín; otros son centro de devoción que
atrae visitantes de tierras lejanas, como ocurre con los de
Jericó, gracias a la veneración a la Madre Laura Montoya,
primera y única santa colombiana, quien nació en este
municipio.
L
Pero el Suroeste también es carbón, con minas en Amagá
y Angelópolis, principalmente una zona conocida como
Sinifaná, por una quebrada del mismo nombre que la cru-
za; es terreno selvático en gran parte del extenso territorio
deUrraoy en límites conel departamentodel ChocóenCiu-
dad Bolívar, Betania y Andes; y es tierra caliente apta para
la ganadería en el cañón del río Cauca, corriente que se ve
obligada a estrechar su cauce para cruzar entre las cordi-
lleras Central y Occidental. Así, forma un paisaje que invita
a contemplarlo desde las colinas y cerros andinos que ro-
dean el paso de uno de los ríos más importantes del país.
Esta región es cruzada por la Troncal Occidental, que une
la Costa Caribe con el Occidente de Colombia, y por la de-
nominada Troncal del Café, que se adentra por la región y
conecta a Antioquia con el departamento del Chocó.
Estas tierras permiten ascender a un páramo, caminar por
rutas prehispánicas, practicar el senderismo, alojarseenfin-
ca-hoteles, conocer el proceso de producción del café, co-
nocer museos, sobrevolar en parapente, sentir la adrenalina
del
rafting
,
ascender a montañas como Cerro Tusa —una
pirámide natural que fue centro de veneración de habitan-
tes precolombinos— y conocer comunidades indígenas
que conservan gran parte de sus tradiciones milenarias.
El Suroeste antioqueño es una zona de aventuras que
colma todos los gustos. La cultura paisa es representa-
tiva y florece en casi todo espacio, pero su diversidad
natural y cultural es una invitación a conocerla, reco-
rrerla y volver a ella.
Un arcoíris que también tiene café
U B I C A C I Ó N
Suroeste
Promovemos y fortalecemos la cultura ambiental de las
comunidades en nuestros municipios de influencia.
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