Página 18 - Antioquia es un Caramelo

l centro de Antioquia alberga el Valle de Aburrá,
una región dinámica, abierta al mundo y con
una capacidad de innovación y mejoramiento
que incluso ha sido destacada en el ámbito internacional.
La decena de municipios que conforman la zona más
industrial, comercial, académica y tecnológica del depar-
tamento, y una de las más importantes del país, se posan
en un valle, estrecho y de 1.152 km². Su fortaleza aumen-
ta, además, por Medellín, la capital antioqueña, ciudad
que ha logrado consolidarse como una de las urbes de
mayor crecimiento económico y social en Latinoamérica.
El Valle de Aburrá debe su nombre a la primera denomi-
nación dada al río que lo atraviesa, vocablo que además
nombraba al grupo indígena que habitaba la región.
Dependiente en un momento de Santa Fe de Antioquia,
el territorio del Valle de Aburrá fue separado de la anti-
gua capital del departamento. El crecimiento económi-
co, sumado a las bondades de su clima templado y a
una altura sobre el nivel del mar promedio de 1.500 m,
motivó la llegada de más comerciantes que pulsaron por
trasladar la capital a la que, se avizoraba, se convertiría en
una gran ciudad. Y así fue.
Medellín y el Valle de Aburrá tuvieron poca importancia
para el país en tiempos de la Colonia y las luchas de inde-
pendencia de España; sin embargo, ese panorama cam-
bió radicalmente en los siglos XIX y XX, cuando, a pesar
de la lejanía con los puertos marítimos que comunica-
ban con Europa y Estados Unidos, fundó las bases de una
ciudad industrial.
Ese crecimiento, primero de Medellín, pero luego de sus
poblados vecinos por el proceso de conurbación, con-
virtió esta región en una de las más importantes de Lati-
noamérica en el siglo XXI.
Ese crecimiento llevó a que casi 3,5 millones de perso-
nas habiten en estos diez municipios, población que ha
visto cómo la tradición de la industria textil le ha dado
paso ahora a una generación ávida por el conocimiento
tecnológico y los servicios, acorde con las exigencias del
E
mundo actual y hacia donde Antioquia encamina gran
parte de sus acciones.
El Valle de Aburrá es una región que, por contar con la
capital Medellín, adquiere un realce especial, pero com-
prende que para dirigir con asertividad sus objetivos
requiere el concurso de las demás regiones. Los habitan-
tes mantienen su acento y las tradiciones típicas de los
paisas, pero es cada vez más receptiva con el mundo que
ahora se encuentra a un solo clic.
Dos aeropuertos sirven a esta región: el Olaya Herrera,
ubicado en plena zona urbana y que conecta con las
regiones antioqueñas y algunas ciudades de Colombia;
y el Internacional José María Córdova, construido en el
vecino municipio de Rionegro.
La Troncal de Occidente atraviesa la ciudad y une la Cos-
ta Caribe con el oeste del país; la Vía al Mar conecta con
Occidente y Urabá; la autopista Medellín-Bogotá lleva al
Oriente antioqueño y al Magdalena Medio; la Troncal del
Café comunica con el Suroeste antioqueño y el Chocó; y
otras vías llevan también al Oriente antioqueño.
Comercio, diversión, certámenes deportivos, turismo de
negocios y de salud. El Valle de Aburrá es una región que
pone a Antioquia en el mapa mundial de grandes even-
tos. Aporta conocimiento e investigación, y de la mano
de todas las regiones, recorre un camino que impacta
positivamente a todos los antioqueños.
El centro de la innovación
U B I C A C I Ó N
Valle de Aburrá
Conservamos el medio ambiente desde hoy
para tener un mejor futuro.
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